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Enlace peptídico: unir aminoácidos


Al igual que en un tren, cada vagón se acopla al siguiente, en una proteína cada aminoácido está unido a otro mediante un enlace peptídico. Mediante este enlace, el grupo amino de un aminoácido se une al grupo carboxilo del otro, liberando una molécula de agua. Los dos aminoácidos unidos forman un dipéptido.

La unión de un tercer aminoácido al dipéptido produce un tripéptido que luego contiene dos enlaces peptídicos. Si un cuarto aminoácido se une a los tres anteriores, tendremos un tetrapéptido con tres enlaces peptídicos. A medida que aumenta el número de aminoácidos en la cadena, se forma un polipéptido, un nombre que se usa hasta 70 aminoácidos. A partir de este número, el compuesto formado se considera una proteína.

Aminoácidos Esenciales y Naturales

Todos los seres vivos producen proteínas. Sin embargo, no todos producen los veinte tipos de aminoácidos necesarios para la construcción de proteínas. El hombre, por ejemplo, es capaz de sintetizar en el hígado solo once de los veinte tipos de aminoácidos. Estos once aminoácidos se consideran naturales para nuestra especie. Ellos son: alanina, asparagina, cisteína, glicina, glutamina, histidina, prolina, tiroxina, ácido aspártico, ácido glutámico.

Los otros nueve tipos, los que no sintetizamos, son esenciales y deben obtenerse de quienes los producen (plantas o animales). Ellos son: arginina, fenilalanina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, serina, treonina, triptófano y valina.

Recuerde que cierto aminoácido puede ser esencial para una especie y natural para otra.

Una vista espacial de la proteína.

Una molécula de proteína tiene la forma aproximada de un collar de cuentas. La cadena fundamental de la proteína, formada como una secuencia de aminoácidos (cuya secuencia está determinada genéticamente), constituye la denominada estructura primaria de la proteína.

Sin embargo, el papel biológico de la mayoría de las proteínas depende de una forma espacial mucho más elaborada. Por lo tanto, el hilo fundamental puede enroscarse sobre sí mismo, lo que da como resultado un filamento enrollado que conduce a la estructura secundaria, que se mantiene estable mediante enlaces que surgen entre los aminoácidos.

Los nuevos pliegues de la espiral conducen a una nueva forma globular que se mantiene estable gracias a los nuevos enlaces que se producen entre los aminoácidos. Esta forma globosa representa la estructura terciaria.

En ciertas proteínas, las cadenas polipeptídicas en las estructuras globulares terciarias se unen, dando como resultado una forma espacial muy compleja, que determina el papel bioquímico de la proteína. Esta nueva forma constituye la estructura cuaternaria de estas proteínas.

La siguiente figura muestra las cuatro estructuras de hemoglobina juntas. La hemoglobina está presente dentro de los glóbulos rojos y su función biológica es unirse a las moléculas de oxígeno, transportándolas a nuestros tejidos.