En detalle

Cualidades fisiológicas del sonido (continuación)


Intensidad - es la calidad que distingue entre sonido fuerte y débil. Depende de la amplitud de la vibración: cuanto mayor sea la amplitud, más fuerte será el sonido y viceversa.
En la práctica, no utilizamos unidades de intensidad de sonido, sino unidades de nivel de intensidad de sonido, una cantidad relacionada con la intensidad del sonido y la forma en que nuestros oídos reaccionan a esa intensidad. Estas unidades son las bel y tu submúltiplo el decibelios (dB), que vale 1 décima parte de bel.

El oído humano puede soportar sonidos de hasta 120dB, como la bocina sonora de un automóvil. El ruido producido por un motor a reacción a pocos metros del observador produce un sonido de aproximadamente 140dB, capaz de causar estímulos dolorosos al oído humano.

El ajetreo y el bullicio de las grandes ciudades causa la llamada contaminación acústica compuesta por los más variados ruidos: motores y bocinas de automóviles, martillos de aire comprimido, radios, televisores, etc. Se ha demostrado que la exposición prolongada a niveles superiores a 80dB causa daño permanente en el oído. La intensidad disminuye a medida que el sonido se propaga, es decir, cuanto más lejos de la fuente, menos intenso es el sonido.

Timbre - Imagine la siguiente situación: un oyente que no entiende de música está en una habitación, al lado de la cual hay otra habitación donde hay un piano y un violín. Si una persona toca la nota C en el piano y al mismo tiempo otra persona toca la nota C en el violín, ambos con la misma fuerza, ambos sonidos tendrán el mismo tono (frecuencia) y la misma intensidad. Incluso sin ver los instrumentos, el oyente en la otra habitación puede distinguir fácilmente un sonido de otro, porque cada instrumento tiene su propio sonido distintivo, es decir, su timbre.
Por lo tanto, podemos decir que el timbre es la calidad que nos permite percibir la diferencia entre dos sonidos de la misma altura e intensidad producidos por diferentes fuentes de sonido.