En detalle

Equilibrio y audición


Tanto el sentido del equilibrio como el de la audición dependen de la acción de mecanorreceptores, células ciliadas que detectan el movimiento de partículas sólidas o líquidas.

La mayoría de los animales mantienen una orientación definida hacia la gravedad de la Tierra; cuando se toman de su posición típica, intentan volver a ella. Esto sucede gracias a la presencia de receptores especiales, el receptores de tienda, que informan continuamente al sistema nervioso sobre la posición del cuerpo.

Estatoquistes

Algunos celenteratos (medusas), varios moluscos, varios anélidos y la mayoría de los artrópodos tienen órganos de equilibrio, llamados estatoquistes, cuya función es darse cuenta del sentido en que la fuerza de la gravedad está actuando sobre el cuerpo. Un estatocisto es básicamente un bolsa interna revestida por células estatorreceptoras, dotadas de pelo sensorial.

Dentro de esta bolsa hay una estructura llamada statolith, formada por una o más piedras pegadas. El statolito, atraído por la fuerza de la gravedad, presiona y estimula las células sensoriales que entran en contacto con él.

Cuando el animal cambia su posición, las células en contacto con el statolito cambian, es este cambio en el patrón de estimulación que permite al sistema nervioso reconocer el cambio en la posición del animal.

En los vertebrados, el equilibrio y la sensación de movimiento son el resultado de la acción de los mecanorreceptores ubicados en tres tipos de estructuras presentes en el oído interno: sacculeel utricol y los canales semicirculares.

El sacro y el utrículo son dos sacos llenos de líquido cuyas paredes internas tienen grupos de células ciliadas. Los canales semicirculares son tres tubos curvos, también llenos de líquido, ubicados sobre el utrículo. En la base de cada canal semicircular hay una dilatación llamada ampolla, donde hay un grupo de células ciliadas, encerradas en una masa gelatinosa.