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El páncreas


A fines del siglo XIX, en Alemania, el estudiante de medicina Paul Langerhans estaba estudiando diapositivas que contenían secciones de tejido pancreático bajo el microscopio y encontró una profusión de grupos de células pancreáticas rodeadas de vasos sanguíneos.

Estas agrupaciones, que luego se llamaron islotes de Langerhans (o islotes pancreáticos), son los sitios de producción de dos hormonas, insulina (del latín, ínsula = isla) y glucagón.

En cada islote de Langerhans, dos tipos de células son responsables de la síntesis de hormonas pancreáticas: células alfa, que producen glucagón, y las células beta, responsable de la síntesis de insulina.

La insulina es un hormona hipoglucemiante: Facilita la entrada de glucosa en la sangre en varios tipos de células, particularmente en las células musculares y hepáticas, donde las moléculas de glucosa se almacenan como una sustancia de reserva insoluble, el glucógeno.

El glucagón, por el contrario, es un hormona hiperglucémica, al favorecer la hidrólisis del glucógeno hepático, lo que conduce a la liberación de glucosa en la sangre. Por lo tanto, son hormonas de acción antagónica. El glucagón actúa en condiciones normales; Su efecto se ve reforzado por la adrenalina en situaciones de estrés o emergencia.

Atencion

Después de una comida rica en carbohidratos, el nivel de glucosa en sangre aumenta, es decir, aumenta la glucosa en sangre, lo que hace que la insulina se libere del páncreas. La insulina favorece la entrada de glucosa en las células, especialmente las células musculares y hepáticas, al tiempo que estimula la formación de glucógeno, reduciendo así la glucemia. Al reducir la glucosa en sangre, el contenido de insulina se reduce y todo vuelve a la normalidad.

En ocasiones, cuando toma una comida, su sangre tiene un nivel bajo de glucosa, es decir, se produce hipoglucemia. Es normal en este momento para algunos mareos y somnolencia. Inmediatamente, el páncreas libera glucagón que, al dirigirse a las células hepáticas, favorece la hidrólisis del glucógeno almacenado y la liberación de glucosa en la sangre, regulando la glucosa en sangre.

Diabetes mellitus

Trastorno causado por la disminución de la producción de insulina o la disminución de la capacidad de usar insulina. La insulina es una hormona producida por el páncreas, necesaria para que las células puedan usar el azúcar en la sangre.

Causas, incidencia y factores de riesgo.

La causa de la diabetes mellitus es desconocida, pero se cree que la herencia y la dieta juegan un papel importante en su desarrollo. La diabetes se desencadena cuando el páncreas produce cantidades insuficientes de insulina para satisfacer las necesidades del cuerpo, o cuando el páncreas produce insulina, pero las células no pueden usarla de manera efectiva (resistencia a la insulina).

La insulina es necesaria para que el azúcar en la sangre (glucosa) llegue al interior de las células; Si no lo hace, el cuerpo no puede usarlo. El exceso de azúcar permanece en la sangre y luego es eliminado por los riñones. Se desarrollan síntomas como sed excesiva, micción frecuente y hambre. El metabolismo de carbohidratos, grasas y proteínas está alterado.
La glucosa es la principal fuente de energía del cuerpo, pero cuando está en exceso, puede traer varias complicaciones de salud.

Cuando no se trata adecuadamente, causa enfermedades como infarto cardíaco, accidente cerebrovascular, insuficiencia renal, problemas visuales y lesiones que son difíciles de curar, entre otras complicaciones.
Aunque todavía no existe una cura definitiva para la diabetes, existen varios tratamientos disponibles que, cuando se siguen regularmente, brindan salud y calidad de vida al paciente que la padece.

Actualmente, se estima que 240 millones de personas son diabéticas, lo que significa que el 6% de la población tiene diabetes.

Según una proyección internacional, la población de pacientes diabéticos en todo el mundo aumentará en 2025 en más del 50% a 380 millones de personas que padecen esta enfermedad crónica.