En detalle

Mutualismo


Asociación en la que dos especies involucradas se benefician, sin embargo, cada especie solo puede vivir en presencia de la otra. Entre los ejemplos destacaremos.

  • Líquenes - Los líquenes son asociaciones entre algas unicelulares y cereales fúngicos. Las algas sintetizan materia orgánica y proporcionan hongos con parte de los alimentos producidos. Estos, a su vez, eliminan el agua y las sales minerales del sustrato, suministrándolos a las algas. Además, los hongos rodean al grupo de algas con sus hifas, protegiéndolos contra la deshidratación.

  • Termitas y protozoos - Al comer madera, las termitas obtienen grandes cantidades de celulosa pero no pueden producir celulasa, una enzima capaz de digerir la celulosa. En su intestino hay protozoos flagelados que pueden realizar esta digestión, por lo que los protozoos dependen en parte de la comida del insecto, que a su vez se beneficia de la acción de los protozoos. Ninguno de ellos, sin embargo, podría vivir aislado.
  • Rumiates y microorganismos - En la barriga o rumen del rumiante también hay bacterias que promueven la digestión de la celulosa ingerida con el follaje. Es un caso idéntico al anterior.
  • Bacterias y raíces de leguminosas - En el ciclo del nitrógeno, las bacterias del género Rhizobium producen compuestos nitrogenados que son asimilados por las legumbres, a su vez proporcionan a estas bacterias la materia orgánica necesaria para realizar sus funciones vitales.
  • Micorrizas - Son asociaciones entre hongos y raíces de ciertas plantas, como orquídeas, fresas, tomates, pinos, etc. El hongo, que es un descomponedor, proporciona al vegetal nitrógeno y otros nutrientes minerales; a cambio, recibe materia orgánica fotosintetizada.

Video: Mutualismo: hipopótamos y peces. (Julio 2020).